Cómo afrontar tu primer fracaso en el trabajo

Todo profesional que se precie ha pasado alguna vez por un fracaso. Es una situación difícil que nos pone a prueba, que nos mina la autoestima y hace que perdamos por un momento la confianza en nosotros mismos.

Además, al principio de nuestra carrera profesional, puede ser un proceso doloroso que destruya nuestro orgullo y haga tambalear nuestras creencias. Pero con la experiencia y siguiendo algunos consejos podemos vivir el fracaso sin que resulte un evento traumático para empezar a vivirlo como algo natural e inherente a la vida.

afrontar-un-fracaso-en-el-trabajo

1. Asume que el que no hace nada, no se equivoca.

En otros países, el fracaso es conditio sine qua non para ganarte la confianza de clientes y empresas. Los mejores emprendedores y los profesionales más valiosos asumen el fracaso como algo normal y desconfían de quien nunca se ha equivocado. Saben que quien no ha fracasado nunca, es porque nunca ha hecho nada destacado ni se ha arriesgado, o bien se engaña a sí mismo y a los demás y lo oculta, cosa que limita enormemente su aprendizaje, su capacidad para mejorar y la confianza que los demás ponen en él y en su negocio.

2. Recuerda que eres humano, y como tal, cometerás errores.

A veces se nos olvida que el ser humano, por más que nos pese, no es perfecto. Aprende a sentirte cómodo en un entorno en que las cosas te salgan bien a un 80-90 % y aspira a superarte día a día, pero no busques la perfección. Es inalcanzable y está sobrevalorada. Más vale algo bien hecho e imperfecto hecho a tiempo, que algo que se pospone o no se hace nunca por aspirar a la perfección. El perfeccionismo inmoviliza.
fracaso-en-el-trabajo-el-que-no-trabaja-no-se-equivoca

3. Piensa que de los errores se aprende mucho más que de los éxitos.

Este punto puede sonar a “consuelo de tontos”, pero está demostrado. Cuando todo sale bien —o, mejor dicho, no vemos resultados negativos porque nos centramos solo en lo que hacemos bien—, nos reafirmamos en nuestras creencias e incluso podemos llegar a creer que ya dominamos algo, que somos suficientemente expertos y que no tenemos nada más que aprender. Cometer este error puede volverte arrogante y destruir tu capacidad de innovar. La innovación es como un músculo que debe entrenarse con las pesas de la duda, la autocrítica y la motivación de mejora constante.

4. Aprende de tus errores y prepárate para volver a cometerlos.

Típico tópico. Piensa en lo que no hiciste bien y piensa en cómo lo resolverías si te volviera a pasar. Seguro que vuelves a pasar por una situación parecida, así que tienes que estar preparado para esquivar el golpe la segunda vez. En la sabana, el animal que tropieza dos veces con la misma piedra, no sobrevive. En la vida tenemos un poco más de margen de error, pero cuanto antes aprendas, menos sufrirás y antes podrás pasar página para ocuparte de otras cosas.

fracasar-en-una-reunion-comercial-aprender-de-los-errores

5. Recurre a hablar con personas con más experiencia que tú.

Saber escuchar es cosa de sabios. Las personas con mayor experiencia que tú la tienen sencillamente porque se han equivocado más veces. Ellos ya habrán recorrido la parte del camino que estás empezando y sabrán darte el apoyo y el consejo que necesitas. Aunque lo que te digan no siempre coincida con tu punto de vista, escúchales y aprende de los errores ajenos. Es lo más inteligente y te ahorrará tiempo (y más fracasos).

6. Permítete sentir la frustración y el dolor del fracaso, y llora si lo necesitas.

Cada vez somos más resistentes a las emociones: las negamos, las ocultamos y evitamos sentirlas, y esto nos lleva a un estado de apatía y ansiedad extremas. No digo que llores en público ni montes un drama contándoselo a toda persona que te cruces, pero sí te irá bien procesarlo internamente. Ve a casa y date 15 minutos para sentir tus emociones —la tristeza incita a la reflexión y al análisis— y, si te sientes cómodo, háblalo con personas en quien confíes. Solo así serás capaz de procesarlo correctamente, evitando reacciones impulsivas y poco meditadas que pueden llevarte a tomar decisiones equivocadas que empeoren la situación (echarle las culpas a otro, vengarte, dejar el trabajo, renunciar a tu cargo o a un proyecto importante…).

fracasar-en-una-reunion-comercial-con-un-cliente-nuevo

7. No pierdas el entusiasmo. Nunca.

«La persona que alcanza el éxito es aquella que ha sabido ir de fracaso en fracaso sin perder el entusiasmo por el camino.»

Una compañera de trabajo con mucha experiencia me dijo una vez: “no pierdas la ilusión por mejorar y aprender. El camino se hace al andar”. Se me quedó grabado a fuego, porque tenía razón. No podía venirme abajo con mi primer fracaso, dar un paso atrás ni dudar de mis sueños. Personas exitosas como Steve Jobs o Michael Jordan sufrieron momentos muy duros que les hicieron creer que su mundo se venía abajo: ser despedido de su propia empresa, ser rechazado en un equipo de baloncesto… Pero nunca desistieron: se levantaron del golpe y persistieron hasta conseguirlo. No dejes que nada ni nadie te haga creer que no puedes lograr algo.

 

¿Y tú? ¿Ya has cometido un fracaso? ¿Cómo lo afrontaste?

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s